Puesta a punto para días cortos
Con la caída prematura de la tarde a finales de octubre, salir en bicicleta por la ciudad exige prestar atención redoblada al alumbrado. Cargar las luces led en...

Con la caída prematura de la tarde a finales de octubre, salir en bicicleta por la ciudad exige prestar atención redoblada al alumbrado. Cargar las luces led en el puerto usb del escritorio se convierte en un hábito tan automático como revisar la batería del teléfono. Un buen piloto rojo trasero visible a doscientos metros y un foco delantero que no deslumbre a los peatones transforman el trayecto en una experiencia segura y relajada. Moverse en dos ruedas con frío moderado resulta muy placentero cuando vas bien equipado y visible. La ciudad nocturna tiene una calma especial que recompensa al ciclista precavido.
Artículo publicado en El Blog de las 100 palabras · 100 palabras por entrada para que no te canses.
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