La humanización de las mascotas.
O nos hemos vuelto todos tontos, o hemos estado gilipollas. Creo que no siempre, pero sí desde que tenemos en el bolsillo algo más que agujeros. Spas para perros y aceites caros, c...

O nos hemos vuelto todos tontos, o hemos estado gilipollas. Creo que no siempre, pero sí desde que tenemos en el bolsillo algo más que agujeros.
Spas para perros y aceites caros, chalecos de torero, gafas de pasta, manicuras, cortes de pelo y Bigudís. Paseando su ego triste y miserable vestido de channel y apestando a Dior por pasarelas. Realmente es triste ver un pastor alemán con jersey de cuello alto, cuando debería estar mordiendo en las pelotas al ladrón de turno.
Si alguna vez regreso, que sea reencarnado en mascota de vagabundo, con libertad, sin sogas al cuello y con la cola al aire.
Artículo publicado en El Blog de las 100 palabras · 100 palabras por entrada para que no te canses.
Otras publicaciones recomendadas
Ver todo el blog
El cambio de hora de octubre
Este último domingo de octubre volvemos a mover las manecillas del reloj hacia atrás. Ganamos sesenta minutos de sueño fingido por la mañana a cambio de ver cóm...
El encanto de esperar el revelado
Llama la atención ver a jóvenes paseando estos días con viejas cámaras mecánicas colgadas al cuello y cargadas con carretes de treinta y seis fotos. En un teléf...