Ver a un polític@: besar críos, bailar, y otras carantoñas típicas de campaña electoral es nauseabundo. Da mas asco que «lamer un pomo». Es como los bebés, solo les parecen guapos a sus padres, ya ni siquiera a los familiares de segundo grado. Verguenza ajena. Jamás votaré a un polític@ que me de un beso; he dicho.
Sobre el Autor
Artículos Relacionados
Entradas recientes
-
-
-
-
What OAGI Is — a concise explainerNov 1, 2025 | Entradas más largas -
Book . Disruptive HorizonsOct 15, 2025 | Blog de las 100 palabras -
-
-
-
-
-
-
-
-
-